Hoy en día hay más facilidades para encontrar el color correcto para pintar una habitación. Sin embargo, si no has recurrido a la tecnología o prefieres no hacerlo, te interesará saber si has elegido pintar con el color adecuado ese espacio o habitación de tu casa. ¡Entérate a continuación!
Sabemos que los colores influyen en el estado de ánimo de las personas así como también en la imagen general que transmite el ambiente, por eso es importante tener en cuenta algunos errores para poder remediarlos.
#1 El espejo se convirtió en tu enemigo
Si pintaste de verde o gris la pared de tu baño o habitación, en donde de forma habitual te miras al espejo, es probable que te veas menos atractiva al ver el reflejo del espejo. Ese es el efecto que suelen tener éstos colores con la luz. Hubiera sido mejor optar por tonos más cálidos como el rosa, melocotón y azul claro.
#2 El consumo eléctrico aumentó
Si siempre utilizas el mismo ambiente para estudiar y desde que cambiaste el color de la pintura, el gasto de electricidad se ha incrementado, puede que sea debido a que escogiste un tono de pintura muy oscuro, lo que a su vez hace que la estancia se perciba más pequeña. Una solución es volver a pintar 3 de las 4 paredes, pero con un color más claro.
#3 El color deslumbra
Si durante el día tienes que cerrar las cortinas y entre cerrar los ojos porque te sientes encandilada por la luz natural que entra a la habitación, es porque escogiste un tono de pintura muy brillante para pintar las paredes. Para solucionarlo puedes cambiar las bombillas de luz por otras de menos voltaje o, en el peor de los casos, volver a pintar pero con otro color.
#4 Los muebles, adornos y objetos no combinan
Si luego de pintar una habitación notas como si el mobiliario y la ornamentación en general quedan como fuera de lugar, está claro que la culpable es la pintura; sobre todo si antes de pintar no tenías esa impresión visual.