Cuando decidimos renovar nuestros ambientes, la pintura de las paredes es uno de las primeras tareas que decidimos llevar a cabo. Sin embargo, previo a elegir el color y el tipo de pintura hay que verificar en que estado se encuentran las superficies.

En muchas ocasiones las paredes o techos de la casa no lucen de la mejor manera debido a las fisuras y cuarteaduras que ocasionan el paso del tiempo, la humedad o reparaciones mal aplicadas, afortunadamente es sencillo remediar estos desperfectos sin mayor esfuerzo.

Una pared con daños básicamente afecta la simetría de nuestra casa, no importa que tan pequeña sea la fisura, en ocasiones es molesto ver un muro con problemas. Además, las grietas también pueden ser puntos de contaminación por humedad.

Pueden haber grietas, golpes, agujeros y otros desperfectos que deben ser adecuadamente tratados para que no estropeen el trabajo final. De varios factores dependerá el tratamiento, uno es el tamaño de la fisura, otro es el tipo de superficie del cual se trate.

Pequeños defectos en las paredes

Para reparar las paredes deterioradas, el primer paso es saber qué tipo de material es más conveniente para rellenar. Cada pared tiene una composición diferente, por lo que se necesitarán materiales con características especiales.

Una de las opciones más comunes para arreglar pequeñas grietas es la masilla. Este producto está especialmente preparado para ser aplicado en forma directa sobre la hendidura. También es posible conseguirlo en polvo. La mayoría de este tipo de productos no tardan demasiado tiempo en secarse. En caso de que la grieta sea muy profunda, la pasta debería ser aplicada en capas sucesivas para evitar su quiebre. Como paso posterior al secado, se debe lijar cuidadosamente con lija fina para obtener un resultado prolijo.

Grietas más profundas

Cuando se trate de grietas de mayor longitud, también puede utilizarse la masilla tapagrietas, o sino, las bandas de fibra de vidrio. Estas bandas se colocan con el aglutinante apropiado sobre las superficies pero también están las autoadhesivas. Las bandas tapagrietas son un poco mas costosas que la masilla pero su aplicación es mas sencilla. Una de sus ventajas es la de no permitir que la grieta se abra nuevamente una vez la pintura haya secado.

Vale destacar que para superficies como madera existen productos tapagrietas en diversos tonos, para cuando esta sea barnizada. La masilla universal y las bandas son ideales para reparar superficies de yeso o cemento ya que se pueden pintar sin problemas.

Más tips para reparación de grietas

En muchas ocasiones es inevitable la aparición de grietas en las paredes de la casa, por ello lo mejor es actuar apenas aparezcan para evitar males mayores.

Si las grietas son pequeñas (no deben ser más anchas de 3 mm), la reparación es sencilla y rápida. Debes aplicar un poco de yeso o enduído plástico y tratar que penetre en la grieta. Dejar que seque, lijar un poco y pintar del mismo color que la pared.

Si la grieta no es tan pequeña y su ancho supera los 5 milímetros, su arreglo será un poco más complicado. Lo primero será picar la pared con ayuda de un cincel para abrir la grieta. También puedes raspar un poco los bordes de la misma y permitir que el yeso o masilla agarre mejor. A continuación habrá que eliminar los restos de polvo con ayuda de un cepillo.

Luego humedece la zona y prepara una mezcla de cal. Con una espátula cubre bien toda la grieta, deja que seque y con una lija de grano fino proceder a lijar para eliminar las imperfecciones.

Por último pinta del color de la pared, este trabajo genera bastante polvo, por lo que es conveniente realizarlo con el ambiente bien ventilado y cubrir los muebles de la habitación.

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