Las paredes de colores claros dan luminosidad y calidez a cualquier habitación del hogar. ¡Pero también son más propensas a exhibir marcas de la vida diaria!

Desde manchas hasta marcas y huellas dactilares (especialmente si hay niños pequeños en el hogar), son todas cosas que estropean la belleza de las paredes.

Por eso te contamos cómo mantener las paredes relucientes en 5 pasos fáciles.

#1 Prepárate para limpiar las paredes

Limpiar las paredes es un gran trabajo, así que prepárate para limpiarlas.

Empieza por empujar los muebles al centro de la sala, y coloca hojas de papel periódico o cubiertas de tela para atrapar las gotas de jabón.

Sin embargo, evita las lonas de plástico; como no absorben el agua se vuelven resbaladizas cuando están mojadas.

Para proteger tus manos y recordar dónde tienes que volver a colgar las fotos y cuadros, cubre los clavos con un trozo de esponja.

También tienes que reunir las herramientas para el lavado de la pared: plumero de lana de cordero, paños de limpieza blancos, una esponja natural (evita las esponjas de colores, ya que pueden depositar colorantes en las paredes de color claro) y dos cubos: uno lleno de solución de limpieza y uno lleno de agua limpia para enjuagar.

También es importante utilizar guantes de goma para protegen tus manos, y tener a mano un taburete para que sea más fácil llegar a los lugares altos.

#2 Prepara la solución de limpieza

En un balde prepara la solución de limpieza para la pared. Para un nivel de suciedad normal, prueba esta solución de detergente suave: 4 litros de agua tibia con un buen chorrito de detergente líquido para platos.

Si las paredes están más sucias, necesitarás una solución alcalina fuerte, pero prueba la solución limpieza primero para asegurarte de que no va a eliminar o aligerar la pintura.

Añade todo lo siguiente a un balde y revuelve bien antes de empezar: 4 litros de agua tibia, 1 taza de amoniaco claro, 1 taza de vinagre blanco y 1 taza de bórax.

El segundo cubo debe contener agua limpia, que utilizarás para enjuagar.

Cambia el agua si se empieza a ver muy sucia a medida que trabajas alrededor de la habitación.

#3 Elimina el polvo

Female hand cleaning surface
El polvo es siempre más fácil de eliminar que el barro, por lo que eliminar el polvo suelto antes de mojar.

Rodea la habitación limpiando con el plumero de lana de cordero, pasándolo por las paredes y molduras de arriba hacia abajo.

Alternativamente, utiliza la aspiradora con el accesorio de cepillo de cerdas (utilizado para la tapicería) para eliminar el polvo y las telarañas de las paredes y muebles de madera.

#4 Empieza a limpiar

Los goteos son inevitables cuando lavas las paredes. Pero caso de que corran por superficies secas y sucias, van a crear largas manchas de barro.

Para evitar problemas de goteo lava las paredes siempre de abajo hacia arriba. Sí, podrás gotear sobre áreas ya limpias, pero la solución será un golpe rápido con una esponja, no un trabajo de limpieza difícil.

Empieza a limpiar sumergiendo la esponja natural en el cubo de la solución de limpieza y frotando suavemente la pared para evitar quitar la pintura.

Trabaja en áreas pequeñas, lavando y luego enjuagando el área con agua limpia.

Por último, seca el exceso de humedad con los paños blancos de limpieza.

#5 Consejo final

Al limpiar paredes siempre lava la pared entera, de abajo a arriba y de lado a lado.

Si necesitas tomar un respiro, tómalo entre pared y pared, no en el medio de una.

Detener el trabajo antes de que termines toda la pared puede causar marcas de lavado.

Evítalo lavando toda una pared en una sola sesión, con el mismo tipo de solución de limpieza.

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